Los expertos respaldaron el ideal de los 10.000 pasos diarios, pero también encontraron variantes que disminuyen los riesgos del sedentarismo, como lo son enfermedades cardiovasculares (ECV), cáncer, diabetes y tener una esperanza de vida más corta.
El estudio analizó datos de 72.174 voluntarios que se estuvieron monitoreando desde el 2006 y determinó que con unos 9.000 y 10.000 pasos diarios se pueden contrarrestar los efectos negativos del sedentarismo. De hecho, se demostró que se redujo el riesgo de ECV en un 21% y el riesgo de mortalidad en un 39%.
Sin embargo, esto no significa que los expertos recomienden llevar una vida sedentaria siempre y cuando se camine esta cantidad. “Todo movimiento importa y que las personas pueden y deben intentar compensar las consecuencias para la salud del inevitable tiempo sedentario aumentando el número de pasos diarios”, comentó Matthew Ahmadi de la Universidad de Sydney, según recoge Science Alert.
