Otra del Hospital de Talca. Un reciente informe de Contraloría confirmó que el recinto asistencial no tenía especialistas para operar de urgencia a dos menores de edad que quedaron graves tras un accidente de tránsito. ¿La razón? Ambos neurocirujanos que allí prestan servicios estaban con días libres al mismo tiempo. Nadie los reemplazó.
El escrito expone que los permisos administrativos de los profesionales fueron aprobados directamente por la Jefatura de la Unidad de Emergencia Hospitalaria, aun cuando esta misma advirtió del riesgo que provocaría no contar con facultativos de esa área.
Esta ausencia provocó que el último fin de semana de enero no hubiese un profesional activo para operar a dos hermanos mellizos de 8 años. Los menores, víctimas de un accidente de tránsito, quedaron con traumatismos graves. Una terminó en Santiago y el otro tuvo que ser operado por una profesional del Hospital de Curicó que tuvo que ser gestionada por la familia.
El informe también derivó en la apertura de un sumario administrativo para determinar eventualidades responsabilidades.
Por último, este episodio demostró un problema aún mayor. Expuso que existe poco personal y una baja en especialistas para responder a emergencias críticas dentro del Hospital de Talca.
El accidente en Correlones en la ruta que une Talca con San Clemente, dejó 11 heridos. Fue el 27 de enero de este año. Un choque frontal de dos vehículos menores.
Entre los lesionados había dos hermanos mellizos de 8 años. Sus traumatismos eran graves. El niño fue trasladado hasta el Servicio de Atención Primaria de Urgencia de Alta Resolución (SAR) de San Clemente. Y la niña llegó directamente hasta el Hospital Regional de Talca. Durante el día, los dos terminaron en este último recinto.
El director de la institución de salud informó que la pequeña pudo ser derivada hasta el Hospital Sótero del Río en Santiago. El menor, por su parte, se tuvo que quedar debido a la inestabilidad y gravedad de sus heridas. Necesitaba un neurocirujano.

Pero ese 27 y 28 de enero no había ninguno. Tuvo que llegar una especialista desde el Hospital San Juan de Dios de Curicó para operarlo de urgencia. Fue la propia familia quien tuvo que solicitarlo. El documento de Contraloría especifica que no fue el Hospital quien realizó las gestiones para que eso se concretara.
Todo lo anterior ocurrió por una simple razón: los dos neurocirujanos que debían estar por calendario en Talca, estaban libres.
Uno de ellos solicitó un día administrativo el mismo 27 y el otro tenía descanso compensatorio desde el 26 de enero al 8 de febrero. Ambos aprobados por jefatura directa.
Según el informe del ente fiscalizador, la misma persona que les autorizó el permiso, advirtió cinco días antes del accidente que no había reemplazo para el área.
“El médico, jefe de la Unidad de Emergencia Hospitalaria, informó a los directivos de dicho establecimiento de salud la ausencia de neurocirujanos (…) precisando que para el mes de febrero dicha situación se podría agravar“.