La droga sintética, similar al éxtasis, preocupa por sus riesgos y ausencia de regulación específica.
La detección e incautación de bromometcatinona en territorio nacional ha generado preocupación en las autoridades y el Congreso, marcando el primer hallazgo de esta sustancia en Chile. Este compuesto pertenece al grupo de las catinonas sintéticas, drogas de laboratorio diseñadas para imitar los efectos de sustancias como el éxtasis (MDMA) y la cocaína.
Según el comisario Gonzalo Santander, jefe de la Brigada Investigadora de Sustancias Químicas Controladas (Brisuq) de la PDI, la 3-Bromometcatinona se consume principalmente por vía oral, aunque también puede inhalarse. Sus efectos incluyen euforia, aumento de energía y estimulación de la interacción social, características que la hacen popular en entornos festivos.
El especialista advierte que, por ser sintética, produce efectos significativos a bajas dosis, lo que aumenta el riesgo de sobredosis. Además, no existen estudios concluyentes sobre su impacto a largo plazo, lo que incrementa la incertidumbre sobre sus consecuencias para la salud.

La diputada Sofía Cid (Partido Republicano) calificó el hallazgo como una señal de que el narcotráfico avanza más rápido que la legislación vigente. La parlamentaria instó a reformar la Ley 20.000 para incluir nuevas drogas sintéticas, endurecer las penas y ampliar las capacidades de detección de la PDI y Aduanas.
Uno de los riesgos identificados es que esta sustancia puede ser vendida como éxtasis u otras drogas conocidas, dificultando su identificación por parte de los consumidores y aumentando el peligro de intoxicaciones.
En el continente europeo, las catinonas sintéticas han registrado un aumento sostenido en su circulación. El Informe Europeo sobre Drogas 2025 reporta que en 2023 se incautaron 37 toneladas de estas sustancias, principalmente provenientes de India y distribuidas a través de Países Bajos. También se desmantelaron 53 laboratorios de producción, con Polonia como uno de los principales centros.