La exministra vocera de Gobierno Mara Sedini abordó en profundidad su paso por la administración de José Antonio Kast y reveló las dificultades que enfrentó mientras ejerció el cargo.
Durante una entrevista con Fernando Solabarrieta en el programa Sin Filtros, emitida este martes, la periodista aseguró que decidió hablar tras dejar pasar un tiempo desde su salida del Ejecutivo.
“Llegó el momento de contar algunas cosas, ha pasado el tiempo suficiente”, comenzó señalando.
A continuación, Sedini recordó que su llegada al Ministerio Secretaría General de Gobierno surgió después de participar activamente en la campaña presidencial de Kast.
“El cargo de ministra se fue dando de a poco. Yo estuve en la campaña del presidente Kast, donde ejercí como vocera. Era un rol que fluyó muy bien, funcionaba, mi estilo gustó mucho (…) calzaba en la manera en que queríamos comunicar. Finalmente, me eligió y eso fue un privilegio que acepté con mucho cariño”.
Sin embargo, la exautoridad afirmó que durante su gestión circularon diversas versiones que afectaron su imagen pública y que, debido a las características de su función, no pudo responder.
“Se instalaron muchas mentiras, se descontextualizaron muchas cosas, que me afectaron fuertemente, y por el estilo del cargo no tuve la oportunidad de defenderlas. Hoy estoy preparada para contar mi verdad”, sostuvo.
Durante la conversación, Fernando Solabarrieta le consultó por los cuestionamientos que surgieron respecto de su preparación para asumir como ministra vocera.
En ese contexto, Sedini aseguró que enfrentó una estrategia que buscó desacreditar sus intervenciones públicas mediante fragmentos descontextualizados y contenido alterado.
“Hubo una campaña articulada que buscaba descontextualizar muchas de mis vocerías. Cada vez que hacía una, que duraban 50 minutos, a los segundos aparecían unos virales con momentos sacados de contexto, momentos que no tenían nada que ver con lo que yo había dicho, alteraciones con IA, y se empezaban a viralizar”.
Además, la periodista responsabilizó a un sector político de impulsar las críticas debido a su trayectoria previa.
“Había un sector de la izquierda que me quería desacreditar, muy sentida con mi estilo, con Sin Filtros, con el trabajo que habíamos hecho en el proceso constituyente, etc.”, indicó.
Por otra parte, Sedini defendió sus capacidades profesionales y recalcó que consiguió el puesto después de desempeñarse como vocera durante la campaña presidencial.
“Yo estaba absolutamente preparada para este cargo. Soy una mujer políticamente muy preparada, soy periodista, tengo un magíster en comunicación política, he estado en el ruedo de la política hace mucho tiempo, y el cargo me lo gané en un proceso”.
Luego, enfatizó: “Yo entré a la campaña y fue un cargo que me fui ganando. Llegué ahí por mérito propio”.

Más adelante, la exministra realizó una autocrítica sobre su desempeño y reconoció que no mantuvo el mismo estilo que mostró durante la campaña.
“Mi primera gran autocrítica es que yo no fui auténtica en el cargo, y me dejé amarrar y presionar por personas adentro del Gobierno”, aseguró.
Según relató, una figura de gran influencia dentro del Ejecutivo le pidió que modificara su manera de expresarse y que asumiera un tono más moderado.
“Hubo un momento donde una de las tres personas más poderosas del Gobierno se me acercó, cuando yo estaba conversando súper apasionada sobre un tema, y me dice: ‘Eso es lo que no te puede pasar, así no puedes ser. Este es el Gobierno de los fomes. Nos vestimos, hablamos y respondemos fome’”.
Frente a esa instrucción, Sedini cuestionó por qué la convocaron al Ejecutivo si no querían que mantuviera el estilo que mostró durante la campaña.
“Yo le dije: ‘Entonces, ¿por qué me llamaron? ¿Qué estoy haciendo aquí?’. Él me respondió: ‘¿Eres actriz? Actúa’”, reveló.
Pese a la gravedad que atribuyó al episodio, la exvocera evitó identificar a la persona involucrada.
“Cada uno puede sacar sus conclusiones, pero es una persona muy importante. No voy a decir nombres”, aclaró.
“El mismo que me dijo que actuara, mandó a decir: ‘Que esta niñita no hable más hueás””, reveló posteriormente, recordando la crisis comunicacional que vivieron por el ‘Bencinazo’.
Finalmente, Sedini afirmó que las restricciones internas limitaron su trabajo y afectaron su capacidad para responder ante las controversias.
“Todo lo que fui y construí con mis ideas, mi estilo y mi forma, parece que no servía para el Gobierno. En ese momento me di cuenta de que teníamos un problema”, expresó.
“Eso me fue amarrando. Me amarraron de manos en un cargo que era para mí, pero me vi limitada a un estilo, a no contestar, a no interpelar, y eso evidentemente te hace cometer errores”, concluyó.