Worldcoin, empresa impulsada por Sam Altman, director del sistema de inteligencia artificial ChatGPT, está dedicada a comprar el iris de las personas a cambio de 25 criptomonedas.
A través del escaneo de los globos oculares, la compañía busca crear identificaciones digitales para la recopilación de datos.
La campaña mundial de Worldcoin ha recorrido 120 países, incluyendo Chile, y ya cuenta con más de 4 millones de registros, una cifra sigue creciendo a tasas de 400 mil por semana.

En medio de la alerta mundial por este tipo de prácticas, España ordenó la prohibición temporal del escaneo del iris de Worldcoin durante los próximos tres meses.
David Ruete, Ingeniero Civil Electrónico y director de la Escuela de Ingeniería UNAB, Sede Viña del Mar, indicó que, a través de la compra del iris, Worldcoin se recopilan “imágenes que se utilizan para crear un IrisCode, que es básicamente una representación matemática del iris. Además, estas se pueden utilizar para verificar que la persona que se escanea es real y no una imagen, y se pueden recopilar datos adicionales como la edad, el sexo y la etnia”.
El académico de la UNAB precisó que la venta del iris puede ser dañino ya que “afecta directamente a la privacidad porque podría permitir a las instituciones que tengan datos únicos en su poder con el fin de rastrear y monitorear a las personas sin su consentimiento”.
En ese sentido, añadió que “los datos biométricos como el iris son muy sensibles y podrían ser robados o hackeados. Si los datos del iris se roban, podrían ser utilizados para suplantar la identidad de las personas o para cometer otros delitos. Si bien la clonación del iris es muy compleja, la efectividad de la clonación dependerá del sistema de reconocimiento con que se interactúe”.