Hasta ahora el caso cuenta con un detenido de 17 años, el hallazgo del cuerpo del exmilitar y la querella de su familia contra quienes resulten responsables.
Y es que el secuestro habría sido planificado meticulosamente, lo que generó que los venezolanos que viven en el país teman por su seguridad, y más aún quienes, al igual que Ojeda, están en calidad de refugiados, después de haber estado envueltos en la milicia venezolana que se rebeló en contra de Maduro.
No obstante, según consignó La Tercera, la Fiscalía habría atribuido el caso a la peligrosa banda criminal venezolana: el Tren de Aragua.

Esta es la cronología del caso Ronald Ojeda.
El 21 de febrero del 2024, el exmilitar del Ejército de Venezuela de 33 años, Ronald Ojeda Moreno, estaba en su departamento, ubicado en la comuna de Independencia, en Santiago.
Un poco después de las 3 de la madrugada, una mujer llamó a Carabineros diciendo que tenía una emergencia: relató que era familiar de “un importante exmilitar venezolano” y que acababan de secuestrarlo.
Después de ver las cámaras de seguridad del recinto, constataron que cuatro personas vestidas de la Policía de Investigaciones (PDI) ingresaron al domicilio del militar a la fuerza y lo sacaron del lugar en ropa interior y esposado. Lo trasladaron en un auto —que también se hacía pasar por uno de las autoridades— y se perdió de vista su paradero.
El mundo político también se remeció. Más aún cuando un medio venezolano opositor aseguró que el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, firmó un convenio con Venezuela que logró “la cooperación (de ambos países) para lograr la captura del teniente Ronald Ojeda”.
Monsalve salió a la defensa y aseguró que es “una total mentira” y que lo pactado con el país refería a poder expulsar de Chile a líderes de organizaciones criminales.
El caso se mantuvo en secreto por la gravedad de los hechos, lo que molestó a la oposición y acusaron al Gobierno de no compartir ni esclarecer datos claves. No obstante, en ese momento todavía no se había hallado a Ojeda, por lo que la revelación de datos al público podía comprometer la investigación.
01 de marzo 2024, la Brigada de Investigaciones Policiales (BIPE) encontró al primer sospechoso por el secuestro: un menor de edad (17 años) de nacionalidad venezolana. También informó que habrían otras dos personas implicadas que no habían logrado identificar todavía.
Esto, después de que se realizaran diligencias en un campamento en la comuna de Maipú.
Fue en ese lugar donde unos vecinos de la toma le comentaron a las autoridades que había un “hedor” que les llamó la atención. Llegaron al inmueble y en una especie de radier de cemento, encontraron un cuerpo humano dentro de una maleta. Después de ser analizado, el exmilitar Ronald Ojeda fue reconocido por sus huellas y ropa interior.
“Hoy no se puede descartar ninguna de las otras tesis. Para nosotros lo que importa es que, ante este hecho terrible y objetivo de una persona secuestrada y asesinada, es determinar quiénes intervinieron en ello, puesto que, desde la simple lógica, es imposible que lo realice una sola persona menor de edad”, declaró el abogado de la familia, Juan Carlos Manríquez.
Mientras tanto, continúa la investigación para esclarecer por qué secuestraron y asesinaron al exmilitar.