La joven extranjera trabajaba en el área de finanzas internaciones y pololeaba con uno de los líderes de la organización vinculada al Tren de Aragua.
La Fiscalía Regional Metropolitana Sur realizó la formalización de 17 imputados en el marco de la llamada “Operación Tokio”, un exitoso trabajo policial que golpeó a la estructura financiera del Tren de Aragua en Chile.
En la ocasión, los acudados fueron formalizados por delitos de asociación criminal, extorsión, asociación ilícita para el lavado de activos y lavado de activos.
Entre los detenidos que quedaron en prisión preventiva se encuentra el ejecutivo venezolano del banco Santander que fue detenido el pasado martes.
Eso sí, la gran sorpresa de la audiencia fue la intervención de una de la imputadas, quien reconoció ser ejecutiva bancaria del Banco Estado.

La mujer fue identificada como Roxana Blanco, de nacionalidad venezolana, pareja de uno de los líderes de la organización.
La joven extranjera trabajaba en el área de finanzas internaciones del banco, pero también cumplía labores extorsivas: estaba encargada de cobrar “vacunas” a locales comerciales de barrio Bellavista.
Y aunque la plata le llovía a diario, nunca fue suficiente: de acuerdo al citado medio, Blanco incitaba a su pareja a escribirle al líder del Tren de Aragua en Chile para tener un rol más importante dentro de la red criminar y así poder obtener más ingresos.
“Esto es un verdadero puzzle, es una banda que trabaja con pinzas. La mujer sindicada como ejecutiva de cuentas del Banco Estado era ejecutiva de Cuenta Empresas, no Cuenta Personas. Se trata de cuentas corporativas”.
“¿Cuál era el rol de esta mujer? Primero, ella llevaba más años que el otro caballero trabajando y tenía mayor facultad técnica, por lo tanto, podía permitir la aprobación de cuentas para empresas medianas, pymes, falsas”
Luego, dio a conocer que “según el Ministerio Público, se hicieron cruces de bitácoras informáticas donde el rol de esta mujer consistía en bypasear y mitigar las alertas rojas de las unidades de cumplimiento del banco”.
“Cuando el sistema automatizado del banco bloqueaba preventivamente la cuenta corporativa, porque tenía sospechas el sistema, lo que hacía esta mujer era ingresar al sistema, adjuntar documentación contable de facturas ideológicamente falsas y de esa manera justificaba el ingreso de los montos y lograba que las cuentas fueran reactivadas manualmente en menos de 24 horas”, continuó..
“El hilo conductor que lleva a esta mujer tiene que ver con el teléfono incautado al primer ejecutivo detenido, a quien le incautaron tres teléfonos. En el teléfono personal había un grupo de WhatsApp donde había ejecutivos de cuentas que conversaban de manera explícita sobre las metas de depósitos de las empresas de fachada, los turnos de caja para evitar ser fiscalizados y el cobro de comisiones directas en efectivo por cada cuenta corporativa que lograban mantener operativa”, cerró, dando cuenta de que habrían más ejecutivos involucrados.